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7 tips del periodismo científico para encontrar buenas notas

Construir narrativas en el periodismo científico puede ser difícil, laborioso y demorado. Muchas veces los temas son áridos, los textos científicos herméticos y las investigaciones poco accesibles. Para facilitar la penetración de los descubrimientos científicos en los medios, muchas universidades y revistas científicas técnicas envían periódicamente avisos con ideas para reportajes que facilitan la vida del periodista. Esa ayuda, sin embargo, puede causar también un efecto perverso: la homogeneización de las notas científicas.

¿Cómo escapar de esta trampa y producir notas originales, creativas y atractivas para tu audiencia? El Centro Knight para el Periodismo en las Américas conversó con algunos renombrados periodistas científicos en Latinoamérica y compiló una lista de tips para evitar el problema. No te espantes si la mayoría de estos consejos también aplican para el periodismo en general. Después de todo, la principal regla para producir buenas notas científicas es la misma que rige todas las demás ramas de la profesión: la investigación.

  1. Busca fuentes primarias — y organízalas. “La principal diferencia entre un periodista y otros es su lista de fuentes”, dijo Alicia Ivanissevich, editora ejecutiva de la revista mensual Ciência Hoje. Para conseguir notas originales sobre asuntos que exigen un mayor dominio técnico — como las ciencias — esas fuentes normalmente son científicos, académicos o empleados universitarios que saben qué se está produciendo en sus instituciones. “Haz una lista organizada de fuentes y contáctalas periódicamente, ya sea por e-mail, teléfono o personalmente”, aconsejó Alicia. ¿Pero cómo se pueden localizar esas fuentes? En los sitios de las universidades, el internet, entrevistas, seminarios, conferencias… lo que nos lleva a nuestro segundo punto.
  2. ¡Salga de la redacción! Solo porque el periodismo científico requiere mucha lectura y estudio no quiere decir que no debas buscar cosas fuera de la redacción. “Debemos darnos cuenta cuando estamos siendo pasivos”, dijo Carla Almeida, editora del sitio de Ciência Hoje y doctora en química biológica en la Universidad Federal de Río de Janeiro. “Debemos buscar a los investigadores también, alimentar esa relación entre periodistas y científicos”, recomendó. Ir a congresos y seminarios, hacer entrevistas en persona, llamar a las universidades y ‘perseguir la nota’ son tareas esenciales para conseguir buenas fuentes e ideas para notas. El Curso en Línea de Periodismo Científico de la Federación Mundial de Periodistas Científicos (WFSJ, por sus siglas en inglés) y de la Red de Ciencia y Desarrollo (SciDev.Net, por sus siglas en inglés) ofrece consejos sobre cómo generar fuentes en las ciencias.
  3. Sea periodista las 24 horas del día. Puede parecer obvio el consejo de buscar ideas durante la vida cotidiana, pero ese es el principal consejo de Valeria Román, la periodista de ciencias y salud del periódico argentino Clarín y ex-vicepresidenta de la WSFJ. “Por ejemplo: asistí a un recital en beneficio de la etnia wichi en 2011 y escuché a una joven que estaba cursando la universidad en la carrera de enfermería. Pedí a un organizador que me avisará cuando la joven llegara y así ocurrió. El resultado fue una nota sobre la primera enfermera universitaria de la etnia wichi, publicada en Clarín”, contó.
  4. Sea crítico. ¿Cuál es el propósito del periodismo científico? ¿Explicar las investigaciones y conocimientos producidos por las comunidades de científicos al público en general? Sí, pero no solo eso. Muchas buenas ideas para notas surgen justamente cuando nos damos cuenta de las fallas en determinados procesos. “ Deben los periodistas de ciencias ser ‘reveladores de los defectos’ de la ciencia, o deben adoptar virtudes más estables?” preguntó Jay Rosen, profesor de medios en la Universidad de Nueva York y autor del blog PressThink, durante una conferencia de periodistas científicos realizada en 2012 en el Reino Unido. Los fraudes científicos, por ejemplo, pueden dar la pauta a una buena nota. Un ejemplo es Ed Yong, conocido tanto por sus notas informativas como por sus reportajes investigativos publicados en la prestigiosa revista Science. Otros tips: el sitio Retraction Watch mantiene un registro de los artículos que han sido retirados de las revistas científicas por diversos motivos (los llamados retracted papers) y puede ser una buena fuente de ideas. Otro observatorio, Embargo Watch, monitorea cómo los embargos de información científica impactan el ciclo de noticias y la divulgación científica.
  5. Siga de cerca los medios. Las publicaciones internacionales como The GuardianNew York TimesWired BBC tienen excelentes segmentos dedicados a las ciencias. En América Latina, un buen ejemplo es SciDev.Net, que publica artículos, análisis e informaciones sobre las ciencias y tecnologías en países en desarrollo. El blog MIT Tracker, del programa de Periodismo Científico de la Fundación Knight en MIT, comenta y critica la cobertura mediática de las ciencias en todo el mundo. La revista mexicana ¿Cómo ves?, de la Universidad Autónoma de México también puede ser una fuente de inspiración, al igual que las revistas brasileñas Ciência Hoje y Revista FapespEl blog Preguntas de la Ciencia, del periodista Bernardo Esteves de la revista Piauí, también es un excelente lugar para entender los intercambios y pormenores más actuales del mundo científico. Eso es, por cierto, un consejo de la red de blogs Phenomena del portal en internet de National Geographic. “No tenemos una receta para encontrar buenas notas”, añadió Bernardo. “Para tener buenas ideas, debes tener malas ideas. Es como una escultura: comienzas con un bloque y, para que el resultado final quede bien, debes ensuciar el suelo”.
  6. Participe en las redes sociales y en los grupos de periodistas. En Argentina, la Red Argentina de Periodismo Científicocomparte contactos y recomienda fuentes. “Las palabras y las ideas de los colegas siempre enriquecerán su cobertura”, dijo Valeria Román, de Clarín. Twitter, como siempre, es una excelente fuente de ideas: siga a los científicos y comentaristas más interesantes como David Dobbs (@David_Dobbs), de Wired; Carl Zimmer (@carlzimmer), columnista del New York Times y bloguero; y Ed Yong (@edyong209). Los grupos de discusión en Facebook sobre temas específicos también pueden ayudar. Por ejemplo, Alicia mencionó el ejemplo del grupo de astrobiología en Brasil, donde los periodistas, científicos y otras personas interesadas en el tema intercambian enlaces, artículos, críticas e ideas.
  7. Cuidado con las cosas demasiado buenas. A veces una nota que parece ser increíble puede no ser tan buena, o una revista supuestamente prestigiosa resulta ser un fraude. Un ejemplo de lo primero es el clásico “boimate“, de la revista brasileña Veja. En 1983 la publicación cayó en una broma de la revista estadounidense New Scientist y publicó una nota — ¡incluyendo un infográfico! — sobre científicos alemanes que combinaron celulas de res con las del tomate. Un ejemplo de lo segundo son los falsos congresos y periódicos académicos que, con nombres muy parecidos a los de algunas publicaciones reales (por ejemplo, la falsa publicación Entomology-2013 y la original Entomology 2013), engañan a científicos y periodistas por todo el mundo.

Nota tomada de knightcenter

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