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Control reproductivo, alternativa contra propagación de palomas

Alcaldía Mayor considera que no se debe seguir alimentando a las palomas, para evitar su propagación. Experta de la Universidad Nacional recomienda métodos de control reproductivo como anticonceptivos, esterilización quirúrgica o sustracción de huevos de los nidos.

Tomado de: Revista EcoGuía, dirigida por Daniel Jiménez socio del CPB.

BOGOTÁ D.C.- Mientras el Alcalde Mayor, Enrique

Peñalosa, se reunió con los vendedores de maíz en la Plaza de Bolívar, la directora de la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres, de la Universidad Nacional, Claudia Brieva, recomendó acudir a métodos de control de la reproducción de estas aves.

Según estudio adelantado por la Alcaldía, en los fines de semana, cuando se incrementa la visita de turistas a la Plaza, el número de palomas puede superar las 3.400, lo que se constituye en un riesgo para la salud, debido a que estos animales transmiten enfermedades y además generan mal olor en los alrededores.

La médica veterinaria Claudia Brieva, de la U.N., explica que en la materia fecal de estos y otros animales crecen unos hongos conocidos como Cryptococcus neoformans, que se transmiten por inhalación a partir de los excrementos. En las personas puede ocasionar criptococosis pulmonar y neumonía aguda atípica. El principal problema clínico que generan son las meningitis.

Otro agente de enfermedades es Histoplasma capsulatum, un hongo cuyas esporas, al ser inhaladas, pueden causar histoplasmosis, una afección importante en salud pública, sobre todo en quienes siguen algún tratamiento con corticoides, una variedad de hormonas que regulan el sistema inmunitario y no le permiten reaccionar contra el hongo.

Por su parte, Clara Lucía Sandoval, directora del Instituto de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), aseguró que se busca que “los ciudadanos entiendan que en la medida que ellos les ofrezcan más y más alimentos (a las palomas) las están atrayendo hacia la plaza y afectando sus comportamientos naturales”.

La Alcaldía llamó la atención sobre alto costo que representa el mantenimiento a las edificaciones históricas como el edificio del Congreso, la Catedral, el Palacio de Justicia y la Alcaldía es de muchos millones de pesos al año, debido a que los excrementos de las palomas son corrosivos y deterioran estos lugares.

En relación con los vendedores de maíz, la Alcaldía informó que “son 14 personas que están dispuestas a aceptar las alternativas del Distrito para su reubicación como puestos de ventas, casetas oficiales en otros sitios y la posibilidad de vincularse a cursos de formación y a empleo, entre otras actividades.

Además, la Alcaldía, a través del Instituto de Protección Animal, está realizando un trabajo de campo en la Plaza de Bolívar para sensibilizar a la ciudadanía frente a este tema. Los profesionales en ciencias sociales, medicina veterinaria y biología, entre otros, hacen presencia en el lugar y explican a turistas y ciudadanos los daños que se ocasiona a las palomas cuando son alimentadas. “A través de actividades pedagógicas, el equipo de cultura ciudadana también ha llegado a estudiantes de colegios y otros visitantes frecuentes de la Plaza para darles a conocer lo que estamos haciendo”, dijo la funcionaria.

La médica veterinaria de la U.N., Claudia Brieva, considera que “para poder hablar de sobrepoblación necesitamos realizar un censo que nos permita comparar cuántos animales hubo en determinado tiempo y cuántos hay en la actualidad, ya que también se puede tratar solo de una percepción”.

“Proporcionarles comida conlleva a que ellas se concentren en ciertos puntos de la ciudad, lo que les hace la vida un poco más fácil y su vez propicia su reproducción”, comenta la docente, quien considera que el principal peligro son los cúmulos de materia fecal, en los que empiezan a crecer organismos.

La esterilización quirúrgica, que no es muy utilizada en Colombia, y los anticonceptivos pueden solucionar el problema, según la experta de la U.N. Sin embargo, este último mecanismo supone riesgos, ya que tales fármacos pueden ser ingeridos por aves sobre las cuales no se requiere dicho control.

Otra forma de controlar la sobrepoblación –utilizada en otros países–es sustraer los huevos, para lo cual los palomares deben tener una puerta posterior y que un trabajador revise los nidos por lo menos dos veces por semana, los retire y los reemplace por artificiales.

Publicación original de: Revista Ecoguía, Periodismo al Natural

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